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sábado, 31 de enero de 2026

Quién me lo iba a decir

 

Quien me lo iba a decir, poemario

PRÓLOGO DE MARCELINA REGALADO PARA MI POEMARIO "QUIÉN ME LO IBA A DECIR"


Seguramente, éste es el mayor acto de osadía que yo me haya permitido perpetrar: colarme entre las páginas de este libro nada menos que para presentar la voz poética de mi querida Profesora Úcar.

El cariño tiene estas cosas: por su parte, la generosidad de invitarme a hacerlo y, por la mía, no saber negarme aún siendo consciente de que un libro suyo merece el prólogo de alguien a su altura.

Y es que,

La amistad son corcheas

que saltan juntas

dice Pilar en “La raíz”, uno de los poemas de este libro.

Fue hace ya algunos años... La joven Profesora Úcar tenía entonces la valentía de ponerse en un aula frente a veinte o veinticinco abuelescentes a los que una tarde a la semana transmitía su entusiasmo por la literatura. ¡Y vaya si lo conseguía! Y no sólo eso, sino que se hizo merecedora de la simpatía y del afecto de todo su provecto alumnado.

Para mí concretamente, pasado no demasiado tiempo, dejó de ser la Profesora Úcar para ser Pilar: mi amiga Pilar. Aún me pregunto cómo pudo ocurrir: ella, una mente brillante, una personalidad atractiva y arrolladora, congeniando con una simple (aunque devota, eso sí) aficionada a los temas en los que de forma tan atractiva ella nos instruía.

Tampoco puedo olvidar que fueron su sugerencia y su insistencia las que me impulsaron a participar en aquel certamen literario de la Universidad, que me proporcionó el feliz momento de conseguir algunos de sus premios. Su confianza en mis posibilidades obró el milagro de mi propia fe en ello.

Y todo ello nos trae hasta aquí. Hasta esta osadía que comentaba al principio.

Después de un paréntesis en nuestra comunicación habitual, al reencontrarnos me sorprendió muy gratamente descubrir en ella una nueva faceta: la poética, y verla plasmada ya en algunas publicaciones que leí con sumo placer.

Esta introducción, pues, no tiene más autoridad que la que me otorga mi afición a “devorar” poesía y mi profundo respeto y cariño por la autora.

Y con el firme aunque difícil propósito de dejar a un lado el sentimiento, que podría inclinar la balanza hacia la apreciación subjetiva, no puedo sino evidenciar cómo entre los versos de Pilar halla su hogar y se cobija la palabra exacta, esa para la que no cabe sinónimo alguno porque, como ella misma nos recuerda a menudo: “la sinonimia absoluta no existe”.

Sí, en la poesía de Pilar la palabra es exacta. Y a veces corta como navaja y otras acaricia como rayo de sol en invierno. Nunca es ociosa, ni mero ornamento poético aunque, desde luego, es todo un goce estético advertir su dominio, su maestría y la naturalidad con que utiliza cualquier figura retórica.

Lo admitido y lo prohibido, el tedio y la ilusión, lo sereno y lo exaltado, la dureza y la suavidad y hasta la rigidez y la ternura, son contrapuestos habituales en la poesía de Pilar. Como lo es esa mixtura entre vulnerabilidad e íntimo desgarro que de tan hermosa forma su poesía nos confiesa.

El banco me conoce.

Sabe de mi tristeza,

conoce mi nostalgia.

Pronto pasará.

Como todo.

                Si bien…

 

Algún día

más allá del último aliento,

quizá,

tropezaremos con algo nuevo.

 

Y puede, también, manifestar una dureza implacable ¿coraza protectora quizá? Lean, si no, su poema “Confesión” y ese verso final, inapelable, sin paliativos.

En fin, la indiferencia no cabe en el lector, una vez ha sido atrapado por la emoción de su verso, por la pureza de su forma, por la intensidad de cuanto nos comunica. Y para entonces, sin otra opción, ya no puede sino dejarse llevar por la avidez lectora.

En “Quién me lo iba a decir” hallará el lector la belleza del íntimo lenguaje, ese que no se aprende y que en Pilar es innato y consustancial y fecundo. Sólo el verdadero poeta es capaz de convertir su poema en espejo en el que el lector se reconoce. Y cuando esa hermosa simbiosis se produce, el YO poético, que camina hacia el TU, culmina en el alborozo de un NOSOTROS.

Escribe, Doctora Úcar, para gozo de todos. 

sábado, 24 de enero de 2026

LA MARIONETA

    (De mi poemario "Deja a la vida en paz")

Marionetas
Foto de Miguel Alcântara en Unsplash

Trapo, serrín

y cuerdas.

Uñas de color clorofila

y olor a granate.

Ese guiñapo baila al son de la partitura

de un maestro

que golpea latidos.

Sus ojos dibujados con hilvanes miran

impávidos,

las bocas que gritan su nombre:

Rosalinda.

Conmovida busca al príncipe

mientras la falda descolorida gira y gira

¡¡Que no llueva!!

Una gruta en el escenario,

pintada a brochazos

y un bosque oscuro

amenazante.

¿Dónde estará?

Huyó por amor.

Silenciosa se refugia a esperar

y solo el eco suena en miradas inquietas

que no la acompañan.

Cae el telón

y Rosalinda sueña con aquel a quien siempre amará.

Hasta la próxima función.


jueves, 8 de enero de 2026

Carmen Conde

 

Placa conmemorativa

Hoy, trigésimo aniversario de la muerte de Carmen Conde: poeta, prosista, dramaturga, ensayista y, además, primera mujer académica de número de la Real Academia Española desde febrero de 1978. (Aquí su discurso de ingreso)

El número 67 de la calle Ferraz de Madrid, nos la recuerda con una placa en su fachada.

En su memoria un poema de su "Derramen su sangre las sombras" de 1933.


CAMINAMOS AL UNÍSONO

Caminamos al unísono.
Por vez primera otro corazón
se mueve con el mío.
A la vez: latido por latido.
Juntos, hacia encontrarnos.
Juntos, hasta desprendernos.

martes, 6 de enero de 2026

sábado, 20 de diciembre de 2025

Trascendencia

 

Soltar, de jar ir, trascender
(De mi poemario "Quién me lo iba a decir")

La interrogación
busca el acento,
diferenciar la importancia ajena
de la identidad personal.
¿Ser? ¿Existir? ¿Buscar?
Y hallar un movimiento
de lo accesorio a lo esencial,
para impulsar
la compasión y aliviar
el dolor.
No hay remedio
en la compañía, sin amor
más allá de la constancia.
Trascender del control
para el equilibrio
y la confianza.
                Dejando ir,
                                     dejando.

domingo, 30 de noviembre de 2025

El volcán

 (de mi poemario "Deja a la vida en paz")


Volcán

Costó entrar.

El vendaval de pasiones impedía

el camino,

pero los meandros de su memoria

allanaron la travesía.

Dormida, esperando,

ahogada en sueños, llegó la sed que calmó

con la luz.

La piel le quemaba el grito

mudo

que irrumpió de las entrañas,

insaciable

y sin quiebros.

El destino,

salvaje y turbulento,

explotó

voraz.

Se rompieron laderas y curvas,

dibujaron figuras

indescriptibles,

dolor

y aroma,

violencia

y emociones.

Estallido inaudible

que inundó la naturaleza.

Todo fuego,

todo lava.

La nada, sepultada.


martes, 18 de noviembre de 2025

Laberinto endecasílabo

 - M. Regalado


Lsberinto endecasílabo de Sor Juana Inés de la Cruz

Mi gusto por la poesía y por jugar con las palabras, hace que este "laberinto endecasílabo" de Sor Juana Inés de la Cruz me produzca verdadera admiración y verdadera envidia. 

Al margen de análisis sintácticos o consideraciones de teoría literaria -para los que no poseo formación- desde mi ignorancia del tema se me antoja toda una obra de arte y de ingenio.

Tres poemas en uno. O tres versiones en un solo poema. O quizá más, más de tres si el lector se lo propone,

Laberinto endecasílabo

para dar los años la excelentísima señora condesa de Galve al excelentísimo señor conde, su esposo. (Léese tres veces, empezando la lección desde el principio o desde cualesquiera de las dos órdenes de rayas.)


Amante, —caro—, dulce esposo mío,

festivo y —pronto— tus felices años

alegre —canta— sólo mi cariño,

dichoso —porque— puede celebrarlos.

Ofrendas —finas— a tu obsequio sean

amantes —señas— de fino holocausto,

al pecho —rica— mi corazón, joya,

al cuello —dulces— cadenas mis brazos.

Te enlacen —firmes,— pues mi amor no ignora,

ufano —siempre,— que son a tu agrado

voluntad —y ojos— las mejores joyas,

aceptas —solas,— las de mis halagos.

No altivas —sirvan,— no, en demostraciones

de ilustres —fiestas,— de altos aparatos,

lucidas —danzas,— célebres festines,

costosas —galas— de regios saraos.

Las cortas —muestras de— el cariño acepta,

víctimas —puras de— el afecto casto

de mi amor, —puesto— que te ofrezco, esposa

dichosa, —la que,— dueño, te consagro.

Y suple, —porque— si mi obsequio humilde

para ti, —visto,— pareciere acaso,

pido que, —cuerdo,— no aprecies la ofrenda

escasa y —corta,— sino mi cuidado.

Ansioso —quiere— con mi propia vida

fino mi —amor— acrecentar tus años

felices, —y yo— quiero; pero es una,

unida, —sola,— la que anima a entrambos.

Eterno —vive:— vive, y yo en ti viva

eterna, —para que— identificados,

parados —calmen— el amor y el tiempo

suspensos —de que— nos miren milagros.

-Juana Inés Ramírez de Asbaje-

miércoles, 20 de agosto de 2025

Hoy hace 204 años...



Hoy, que hace 204 años de su nacimiento, traigo al recuerdo mi artículo sobre Robustiana Armiño en la Revista Todo Literatura. 



Robustiana Armiño y Menéndez nace en Gijón en 1821, de origen acomodado, muy pronto se interesó por el aprendizaje de idiomas y ya a edad muy temprana lo hizo de forma autodidacta, siempre llevada por el afán de conocer nuevas culturas a través de una incesante inclinación lectora. Fue una literata precoz que dio a conocer sus poemas en distintas publicaciones (casi diarias) con gran éxito por parte de sus seguidores en aquellos momentos, ávidos de contenidos imaginativos y exóticos.

martes, 24 de junio de 2025

Los sonetos de la dama portuguesa

Elizabeth Barrett
Elizabeth Barret
Wikimedia Commons
Elizabeth Barret Browning, poeta inglesa de la época victoriana, escribió para Robert Browning, su marido, los  "Sonetos de la dama portuguesa".

A menudo son comparados con los de Shakespeare y, junto a ellos, es una de las obras maestras de la lírica inglesa de todos los tiempos. (Alfonso Sarabia)

SONETO XXXVIII (Traducción de Adolfo Sarabia)

CON SU BESO primero tan sólo me rozó
los dedos de esta mano con la que ahora escribo;
y, desde entonces, ella quedó más pura y blanca,
más fría hacia las gentes, e inclinada hacia el gesto

de escuchar a los ángeles. No tuviera yo en ella
anillo de amatista más brillante a mis ojos
que aquel beso primero. Superólo el segundo
en altura, que apenas medio llegó a la frente,

medio quedó en el pelo. ¡Suprema recompensa!
Era el amor poniendo su unción sobre mi frente
antes de bendecirla con su propia corona,

El tercero cubrió mis labios con su púrpura
y desde entonces, cierto, me he sentido orgullosa
y he podido decir; "¡Amor, sólo eres mío!"
Manos entrelazadas de Elizabeth y su esposo
Manos entrelazadas de Elízabeth Barret y Robert Browning
Escultura de Harriet Hosmer
  



lunes, 9 de junio de 2025

Feria del Libro de Madrid 2025

(M. Regalado) 


La firma en la feria
Firma en la Feria
Ni el calor apabullante de ayer en Madrid, ni ser día festivo que favorece emplearlo en un ocio fuera de la ciudad y del marco cotidiano,  ni convocatorias puntuales y multitudinarias -que las hubo- en otras actividades alejadas del Parque de El Retiro, impidieron ayer que Pilar Úcar tuviera que emplearse a fondo en saludos numerosos y numerosas firmas a tantas personas como quisieron acercarse a la Caseta 188 de Ediciones Algorfa para adquirir su poemario "Quién me lo iba a decir" o alguno de sus otros libros publicados en esta editorial.


En la Feria con quién me lo iba a decir

domingo, 25 de mayo de 2025

Li Quingzhao

 Li Quingzhao (李庆照) poeta china del S. XII, considerada "la más extraordinaria mujer poeta de toda la historia de la poesía china", según algunos expertos.

"... la delicadeza y precisión musical caracterizan sus poemas, convirtiéndolos en joyas pulidas y engastadas"  (Pilar González España)

Li Quingzhao
Li-Quingzhao

TONOS LENTOS (Sheng Sheng Man)

 busco  

              busco y busco

pero solo frío y soledad

solo frío

              tristeza y aflicción

 

incluso un sol templado, repentino

              haría más difícil mi consuelo

 

tres o cuatro copas de este vino

¿qué pueden contra una larga noche,

contra el furioso viento que se acerca?

 

ahora que pasan los gansos salvajes

              me duele más mi corazón

 

y es que somos

                            ellos y yo,

              viejos conocidos de antaño

 

sobre la tierra se amontonan

los crisantemos grises

                            ya marchitos y ajados

¿es que nadie ha querido recogerlos?

 

vigilo la tarde en mi ventana

 

yo sola

              ¿cómo podré resistir la oscuridad?

 

además de los árboles, una lluvia fina

              va cayendo

                                        gota a gota

                                                                      hasta el amanecer

 

¡tantas cosas

                            tantas

caben en una sola palabra:

                            tristeza!


(Traducción de Pilar González España)



Poesía china

   

martes, 25 de febrero de 2025

A algunos les gusta la poesía

Estilo aparentemente sencillo e ironía para abordar temas profundos; equilibrio entre lo simple y lo complejo: podría ser la síntesis de la poesía de Szymborska, la Premio Nobel de Literatura que hoy asoma a Palabradas.


Wislawa Szymborska - Poesía Premio Nobel
A algunos les gusta la poesía

A algunos,
es decir, no a todos.
Ni siquiera a los más, sino a los menos.
Sin contar las escuelas, donde es obligatoria,
y a los mismos poetas,
serán dos de cada mil personas.
 
Les gusta,
como también les gusta la sopa de fideos,
como les gustan los cumplidos y el color azul,
como les gusta la vieja bufanda,
como les gusta salirse con la suya,
como les gusta acariciar al perro.
 
La poesía,
pero qué es la poesía.
Más de una insegura respuesta
se ha dado a esta pregunta.
y yo no sé, y sigo sin saber, y a esto me aferro
como a un oportuno pasamanos.



Reciprocidad

Hay catálogos de catálogos.
Hay poemas sobre poemas.
Hay obras de teatro sobre actores representadas por actores.
Cartas motivadas por cartas.
Palabras que sirven para explicar palabras.
Cerebros ocupados en estudiar cerebros.
Hay tristezas contagiosas al igual que la risa.
Hay papeles que provienen del reciclado de papeles.
Miradas vistas.
Casos declinados por caso.
Grandes ríos con gran participación de otros pequeños.
Bosques hasta sus bordes desbordados de bosque,
Máquinas destinadas a construir máquinas.
Sueños que de repente nos arrancan del sueño.
Salud necesaria para recuperar la salud.
Escaleras tan hacia abajo como hacia arriba.
Gafas para buscar gafas.
Inspiración y espiración de la respiración.
Y ojalá de vez en cuando
odio al odio.
Porque a fin de cuentas
lo que hay es ignorancia de la ignorancia
y manos ocupadas en lavarse las manos.

miércoles, 5 de febrero de 2025

I Congreso Internacional

aventureras lengua literatura cultura oviedo

 "Aventureras en la lengua, la literatura y la cultura"


La semana pasada se celebró el I Congreso Internacional del Grupo de Investigación Ventura, titulado Aventureras en la lengua, la literatura y la cultura

Nos reunimos en la Facultad de Filosofía y Letras de la universidad de Oviedo especialistas en Filología, Lingüística y Cultura para reflexionar sobre la presencia, la agencia y las subversiones de las voces femeninas en la historia cultural y literaria europea. El programa contó con relevantes conferencias, paneles temáticos sobre literatura, traducción, arte y feminismo, además de sesiones dedicadas a las aventureras en la disidencia cultural.

Destacan las intervenciones dedicadas a escritoras solapadas a lo largo de la historia por el dominio de un patriarcado que las escondió y cuya vida y obra molestaba y escandalizaba. Fue el caso de la presentación por parte de Pilar Úcar: Judith Teixeira, el talento de una poeta portuguesa “demonizada” en su tiempo y hoy rescatada del olvido

Es justo reconocer el valor de la personalidad literaria de esta poeta que vivió a finales del siglo XIX y primera mitad del siglo XX. Se analizó su obra en prosa y la producción poética, desde una perspectiva actual para entender el solapamiento al que se vio sometida por su vida personal y su valentía en la escritura que provocaba miedo al reflejar situaciones personales y colectivas comunes a otras mujeres como ella, siempre vigilada socialmente, en una época que marcaba importantes y rígidos límites a mujeres consideradas “distintas” al modelo convencional.

viernes, 31 de enero de 2025

Tres poemas de María Antonia Ricas Peces

Libro Menhir Maria Antonia Ricas - Poemas


 “Firmas Invitadas”, nueva etiqueta del blog, se estrena por todo lo alto:  María Antonia Ricas Peces, Profesora y Escritora con cerca de una treintena de libros publicados y numerosos premios literarios en su haber, ha aceptado amablemente la invitación a inaugurarla y nos regala tres poemas de su libro MENHIR.

Gracias, María Antonia.



Hombre y mujer mirando a la luna
De Caspar David Friedrich 
Hombre y mujer contemplando la luna
Hombre y mujer mirando la luna 


Breve brisa cubriendo
el espacio de ser contigo,
de reposar mi brazo en tu hombro
y contemplar. Hemos andado
el camino de otoño
entre los árboles.
Conversábamos
acerca de los días
todavía ignorados;
éramos jóvenes y des-
atendíamos a las mudas
de las estaciones.

No se trata del miedo
o contener 
una velocidad 
sin retorno posible.

Nos detenemos y miramos
la Luna
por el puro placer
de verterse en el tiempo
de la contemplación.

La Luna va subiendo al lado
de Júpiter y nos callamos
porque yo sé qué me dirás
antes de hablarme y tú
me reconoces dentro.

Esta sencilla forma
de ser juntos.

Qué deseo le pediremos
a la Luna.

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IV
Próspera, decidida, la cala
crece hasta el tejido blanco, ciñe
una espiga amarilla, varón,
sexual señuelo.

Crece derecha, tan convencida
de espumarse en la ocasión exacta.
Parecida a la parthenocissus,
no se cuestiona
ni su visibilidad ni olvida
seguir al sol,
e ignora qué es
la transparencia.

La misma transparencia al cruzarte
con los hombres jóvenes y hermosos.


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Estoy esperando al rocío
seleno,
Herse, regaladora, me habla
mientras me humedece. Poseo
la edad para entender
su idioma,
beber el licor blanco
y dejar de medir la carne
que me sobra. Estoy esperando
al rocío
no sólo por paladearlo,
por si luego llega la lluvia,
por si de verdad disfrutase
del presente,
su cartílago plateado,
leves filamentos de hielo
que no queman,

Puedo tejer con ellos
una corona para mí,
para Herse
y para las mujeres
que se han vuelto impalpables.