… ¿por qué no recuerdo que lo leí?
Mi
librera de cabecera me recuerda que fue el primer libro que me recomendó y que
a partir de ese momento comenzamos una amistad intensa y fluida que se prolonga
en el tiempo.
Le
pido a Lorena, pues, que me reserve cuatro títulos de la catalana: me voy a
hacer un monográfico de Milena este verano. Me parece frívola, buena redactora,
caótica, cercana a mis intereses, estética, me gusta su imagen y me gusta lo
que he leído de ella.
Pero cuando me insistieron en que También esto pasará lo teníamos en casa, que yo lo había comprado, que yo lo había leído, sentí un vacío mental: ni lo encontré en nuestra biblioteca, ni tenía noción de qué iba el libro. Así que leí síntesis, sinopsis y resúmenes. Un leve gesto de que algo me sonaba… ni por esas.
Apareció el libro y lo devoré en dos horas (o quizá en menos) y conforme lo leía iba sintiendo la sensación: déjà vu. Pero solo levemente. Conforme iba pasando las páginas encontré que algunas frases, párrafos, incluso páginas enteras estaban emborronadas con lápiz, subrayadas o con exclamaciones. Seguía pensando: ¿por qué habría señalado yo esto? A veces me reconocía en esos manchurrones, e intenté recuperar en qué momento lo debí leer y por qué habría señalado lo que señalé; de vez en cuando me venía la luz y la situación de su lectura.
Hoy también volvería a marcar esas zonas del libro, incluso otras distintas, clara muestra de que yo no soy la misma que lo leyó en aquel entonces. Es una obviedad lo que acabo de expresar, pero me da para reflexionar en la relectura de un libro.
Hay quien relee con avidez los Episodios Nacionales
de Galdós o À la recherche du temps perdu. Yo soy incapaz, pero con
Milena Busquets, lo he hecho y me ha encantado. Me demuestra que es una
escritora interesante para mí, por eso me sumerjo en breve y sin anestesia en
varios libros de ella de los que iré informando.
Por
cierto, También esto pasará, recomendable: ameno, superficial y profundo,
veraniego, personal, curioso.






